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SATE, fachada ventilada o muro de madera: los tres cerramientos comparados

SATE, fachada ventilada o muro de madera: los tres cerramientos comparados

3 min de lectura Materiales

Cuando ya está claro cuánto aislamiento hace falta, queda decidir cómo se monta. Hay tres sistemas que usamos habitualmente y los tres llegan al valor que pide el cálculo. No son intercambiables: cambian el precio, el espesor del muro, el plazo de obra y lo que ocurre dentro del cerramiento con la humedad.

SATE sobre fábrica

Un muro de ladrillo o de bloque y, por fuera, planchas de aislamiento pegadas y ancladas, con mortero y acabado continuo encima.

A favor: es el más barato por metro cuadrado y el que menos espesor total pide. El aislamiento es continuo, lo que resuelve de golpe la mayor parte de los puentes térmicos de la estructura. Es también la solución natural en rehabilitación, porque se monta sin tocar el interior.

En contra: el acabado es un revestimiento continuo y, por tanto, una capa que envejece y que hay que repintar cada cierto número de años. Es sensible a los golpes en la planta baja, y los anclajes de cualquier cosa que se cuelgue después (un toldo, una farola, una bajante) tienen que estar previstos.

Fachada ventilada

Estructura, aislamiento, cámara de aire ventilada y una hoja exterior colgada de una subestructura: cerámica, fibrocemento, composite, madera o piedra.

A favor: la cámara ventilada funciona como un chimenea: evacúa por arriba el aire caliente y con él buena parte de la carga de verano antes de que llegue al aislamiento. En las orientaciones duras y en clima cálido se nota. También seca cualquier humedad que entre, así que es la solución más tolerante en zonas de lluvia batiente. Y la hoja exterior se puede sustituir pieza a pieza.

En contra: es la más cara de las tres, y con diferencia. La subestructura metálica que sujeta la hoja exterior atraviesa el aislamiento, así que hay que elegir anclajes con rotura de puente térmico y contarlos en el cálculo, porque multiplicados por toda la fachada suman.

Muro de madera industrializado

Paneles de entramado de madera o de madera contralaminada, fabricados en taller con el aislamiento ya dentro, y rematados en obra.

A favor: es el sistema que da el muro más delgado para el mismo aislamiento, porque el aislamiento ocupa el espesor de la estructura en lugar de ir añadido. En una parcela pequeña, esos centímetros son metros útiles. El plazo de obra es mucho más corto y los tiempos son más fiables, porque la mayor parte del trabajo se hace en taller y no depende del tiempo. Y es la mejor opción en huella de carbono.

En contra: obliga a cerrar el proyecto antes y con más detalle, porque los paneles se fabrican con los huecos ya hechos y un cambio en obra es caro. La gestión de la humedad dentro del muro hay que calcularla: el orden de las capas importa, y por eso la estanqueidad y la barrera de vapor no son un extra, son parte del sistema.

Cómo elegimos nosotros

Con tres preguntas. ¿Hay prisa o hay una fecha dura? Madera. ¿La parcela es justa de superficie o hay una ordenanza que aprieta la ocupación? Madera, por el espesor. ¿Es una rehabilitación o el presupuesto manda? SATE. ¿Clima cálido, orientación complicada o se busca un acabado duradero sin mantenimiento de pintura? Fachada ventilada.

Lo que no decide es el aislamiento: el número lo alcanzan los tres. Decide el resto. En nuestras obras hay ejemplos de las tres soluciones, con sus datos. Si quieres saber cuál encaja en tu caso, cuéntanos la parcela.

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