
Puentes térmicos: dónde aparecen y qué pasa si no se resuelven
Un puente térmico es cualquier punto donde el aislamiento se interrumpe o se adelgaza y el calor encuentra un atajo para salir. Suena a problema de eficiencia, y lo es, pero el daño de verdad es otro.
Por qué importa más de lo que parece
Por donde se escapa el calor, la superficie interior se enfría. El aire caliente de una vivienda lleva humedad; cuando ese aire toca una superficie fría, el vapor condensa. Primero es una mancha que aparece y desaparece, después es moho, y al final es un problema de salud y de reparación cara.
Por eso en una casa bien aislada los puentes térmicos no son un detalle fino: son el punto débil. Cuanto mejor está el resto de la envolvente, más se concentra el problema en lo que quedó mal resuelto.
Dónde aparecen casi siempre
- El encuentro del forjado con la fachada. El clásico. El canto del forjado atraviesa el aislamiento si no se resuelve.
- El arranque del muro sobre la cimentación. Donde la envolvente se encuentra con el terreno.
- Los voladizos. Un balcón que prolonga el forjado hacia fuera es una aleta de refrigeración perfecta.
- El perímetro de las ventanas. Una carpintería excelente colocada sin continuidad del aislamiento pierde lo que prometía su ficha.
- Las cajas de persiana. Un hueco en mitad del muro, comunicado con el exterior.
- Los pasos de instalaciones y las trampillas. Cada tubo que cruza la envolvente es un punto a resolver.
Cómo se resuelven
Dibujando. No hay otra. Los puentes térmicos se resuelven en el detalle constructivo, antes de la obra, decidiendo por dónde pasa la línea de aislamiento y manteniéndola continua. La regla práctica es sencilla: tiene que poder recorrerse la sección de la casa entera con el lápiz sin levantarlo del aislamiento. Donde haya que levantarlo, hay un puente térmico.
Después, en obra, hay que ejecutarlo como está dibujado. Es donde más se nota la diferencia entre un equipo acostumbrado a trabajar así y uno que lo ve por primera vez.
En rehabilitación
Aquí es más difícil, porque la estructura ya está hecha y a veces no se puede aislar por fuera. Lo importante es no empeorar: aislar sólo una parte concentra las pérdidas en lo que queda sin tocar y puede crear condensaciones donde antes no había ninguna. Si hay que hacerlo por fases, el orden hay que calcularlo.
Lo contamos aplicado a reforma en reformas Passivhaus, y en las fichas de nuestras obras están las soluciones de envolvente de cada una.


