De qué depende el precio de una casa pasiva
Es la primera pregunta de casi todas las llamadas, y es razonable. El problema es que cualquier cifra por metro cuadrado que te demos por teléfono, sin ver la parcela ni el proyecto, va a estar mal. Lo que sí se puede explicar es qué decisiones mueven el presupuesto, porque son siempre las mismas.
Dos obras nuestras, para que se vea
Compara estas dos viviendas, las dos construidas con el mismo estándar:
- Colmenarejo (Madrid): 180,70 m² construidos, cimentación de losa de hormigón armado, muros, forjado y cubierta de entramado ligero de madera, fachada con SATE, carpintería de PVC con rotura de puente térmico y vidrio triple, aerotermia con fancoils.
- Villimar (Burgos): 488,40 m² construidos más piscina, losa y muro de contención de hormigón armado, forjado de planta baja de hormigón y cubierta de entramado de madera, fachada ventilada cerámica combinada con SATE, carpintería de madera-aluminio con rotura de puente térmico y vidrio triple, suelo radiante, persianas venecianas exteriores motorizadas y 15 paneles fotovoltaicos.
La segunda no cuesta el doble que la primera por tener el doble de metros. Cuesta lo que cuesta por la suma de todo lo demás.
Lo que de verdad mueve la cifra
La parcela, antes que la casa
Es la partida que más sorpresas da y la que nadie tiene en cuenta al hacer cuentas. Una parcela en pendiente necesita muros de contención, y el hormigón armado de contención no es barato. El terreno manda también en la cimentación: una losa sencilla y unas zapatas corridas con muro de contención no son el mismo capítulo. Súmale accesos, acometidas y, si procede, medidas frente al gas radón.
La forma, no sólo el tamaño
Dos casas de la misma superficie pueden tener envolventes muy distintas. Cuanta más superficie de fachada y cubierta por metro cuadrado útil, más hay que aislar y más encuentros hay que resolver. Una casa compacta de dos plantas sale mejor que la misma superficie estirada en una sola, con muchos entrantes y salientes. Esto se decide en el proyecto, no en la obra, y es donde más dinero se gana o se pierde.
La estructura
Entramado ligero de madera, hormigón armado, o una combinación como la que hemos usado en Villimar, Meco y La Navata, con planta baja de hormigón y cubierta de madera. Cada opción tiene su precio, sus plazos y sus ventajas, y la elección depende del terreno y del proyecto.
Los acabados
Aquí la horquilla es enorme y no tiene nada que ver con la eficiencia. Una fachada ventilada cerámica es un acabado distinto de un SATE enfoscado, aunque los dos puedan cumplir el estándar. Lo mismo con la cubierta, los suelos o la carpintería interior. Conviene tenerlo claro: parte del presupuesto es energía y parte es gusto, y son capítulos separados.
Las instalaciones
La ventilación de doble flujo y la aerotermia van en todas nuestras obras. Lo que varía es el emisor, el número de zonas, el tamaño de la instalación fotovoltaica, 12 paneles en Meco y 15 en Villimar, y los extras como la piscina, que es una instalación completa por sí sola.
Y lo que no aparece en el presupuesto
Una casa pasiva cuesta más de construir que la misma casa construida al mínimo que exige la normativa. Eso es así y no tiene sentido disimularlo. La diferencia está en que ese sobrecoste se recupera en la factura, y en que hay cosas que no se pagan con dinero: una casa sin corrientes, sin cambios bruscos de temperatura entre habitaciones, con aire filtrado y renovado todo el año y muy silenciosa, porque una envolvente estanca y con vidrio triple también deja el ruido fuera.
Al comparar presupuestos, mira que midan lo mismo. Si uno incluye el cálculo PHPP, los ensayos de estanqueidad y la certificación y otro no, no estás comparando precios.
Lo razonable es verlo con tu proyecto o tu idea delante. Cuéntanos qué quieres construir y dónde en contacto, y te decimos qué se puede hacer y qué cuesta. Mientras tanto puedes mirar las fichas completas, con superficies e instalaciones, de todas nuestras obras.


