Aerotermia en una casa pasiva: suelo radiante o fancoils
Cuando una vivienda está bien aislada y es estanca al aire, la instalación de climatización deja de ser el centro del proyecto y pasa a ser pequeña. Es el orden correcto: primero se reduce la demanda con la envolvente y después se dimensiona el equipo para lo poco que queda. En todas nuestras obras recientes ese equipo es una bomba de calor de aerotermia, pero lo que reparte el calor por la casa no es siempre lo mismo.
Qué llevan nuestras cuatro últimas viviendas
Merece la pena mirarlo con los datos de las fichas, porque explica mejor que cualquier teoría por qué no existe una solución única:
- Villimar (Burgos), 488,40 m²: aerotermia con bomba de calor aire-agua, suelo radiante y radiador toallero en baños, más una instalación solar fotovoltaica de 15 paneles.
- La Navata (Madrid), 254,32 m²: aerotermia con bomba de calor aire-agua y suelo radiante.
- Meco (Madrid), 429,28 m²: aerotermia con bomba de calor inverter y reversible, fancoils y radiador eléctrico toallero en baños, con 12 paneles fotovoltaicos.
- Colmenarejo (Madrid), 180,70 m²: aerotermia con bomba de calor aire-agua, fancoils y radiador eléctrico toallero en baños.
Las cuatro comparten la bomba de calor y las cuatro comparten ventilación mecánica controlada de doble flujo. Lo que cambia es el emisor: suelo radiante en dos y fancoils en las otras dos.
Por qué suelo radiante
El suelo radiante trabaja con agua a baja temperatura, que es precisamente donde la bomba de calor rinde mejor. Al repartir el calor por toda la superficie del suelo no hace falta calentar mucho el agua para notar la casa templada, y el confort es muy uniforme: no hay el punto caliente junto al radiador y el rincón frío al otro lado de la habitación.
El inconveniente es la inercia. Un suelo radiante tarda en arrancar y tarda en pararse, así que no sirve para corregir rápido. En una vivienda pasiva eso casi nunca importa, porque la temperatura se mueve muy despacio de todas formas, pero sí importa si se quiere refrescar en verano: hay que resolverlo con cuidado para no bajar del punto de rocío y condensar. En Villimar se apoya además con protecciones solares exteriores, persianas venecianas de aluminio motorizadas, que paran el sol antes de que entre por el cristal.
Por qué fancoils
El fancoil es un intercambiador con ventilador. Responde en minutos en vez de en horas y, sobre todo, da frío con una garantía que el suelo no tiene: deshumidifica. En Meco se eligió con bomba inverter y reversible porque la vivienda tiene cuatro baños y un programa de uso amplio, y la prioridad era poder ajustar por zonas. En Colmenarejo, con 180,70 m² y estructura de entramado ligero de madera, la casa es pequeña y reacciona deprisa, así que un emisor rápido encaja mejor que uno lento.
A cambio, el fancoil mueve aire y hace algo de ruido, y el reparto no es tan uniforme como el de un suelo radiante bien calculado.
La ventilación no es la climatización
Esta confusión es la más frecuente de todas. La ventilación mecánica de doble flujo que ponemos en todas las obras no está ahí para calentar ni para enfriar: está para renovar el aire. Lo que hace el recuperador es aprovechar la temperatura del aire que sale para templar el que entra, de modo que ventilar no tire por la ventana la energía que acabas de pagar. Climatizar es otra instalación distinta.
Si lo miras así, el orden tiene sentido: la envolvente reduce la demanda, el doble flujo garantiza aire limpio sin perder energía, y la aerotermia cubre el resto con un equipo mucho más pequeño del que haría falta en una casa convencional del mismo tamaño.
Entonces, cuál elegimos
Depende de tres cosas, y ninguna es el gusto del instalador: el tamaño y la inercia de la vivienda, cuánto peso tiene el verano en el clima de la parcela, y cómo se va a usar la casa. Lo decidimos con el cálculo PHPP delante, antes de comprar nada, porque es ahí donde se ve si el verano va a ser el problema o no.
Puedes ver las fichas completas de estas viviendas en la Passivhaus de Villimar, La Navata, Meco y Colmenarejo. Si estás con un proyecto y no sabes qué te conviene, escríbenos y lo vemos con tus planos.


