
Qué es el PHPP y por qué cambia el proyecto antes de empezar
PHPP son las siglas de Passive House Planning Package, el paquete de cálculo del Passive House Institute. Mucha gente cree que es un papel que se entrega al final, como un certificado. Es justo lo contrario: es la herramienta con la que se decide el proyecto, y si se hace tarde no sirve de nada.
Qué se mete dentro
Entra la casa entera, pieza por pieza: la geometría y la orientación, cada cerramiento con su composición y su transmitancia, cada ventana con su vidrio y su marco, los puentes térmicos resueltos uno a uno, la ventilación con el rendimiento real del recuperador, los equipos, el número de personas que van a vivir allí y los datos climáticos de esa ubicación concreta.
Ese último punto es el que más sorprende. No se calcula con «el clima de España» ni con la zona climática a secas: se usan los datos del emplazamiento. Por eso dos casas idénticas dan resultados distintos en Logroño y en Segovia.
Qué sale
Sale la demanda de calefacción y de refrigeración por metro cuadrado y año, la demanda de energía primaria, la carga térmica y el riesgo de sobrecalentamiento en verano. Y sale, sobre todo, la respuesta a la pregunta que importa: con esta casa en este sitio, ¿qué hay que cambiar para llegar al estándar?
Por qué cambia el proyecto
Porque convierte las discusiones de opinión en números. Un ejemplo real de cómo funciona: alguien quiere un ventanal grande al sur. En invierno es una fuente de calor gratis; en verano, con el sol alto, puede ser un problema. El PHPP dice cuánto aporta y cuánto penaliza, y si con un alero de determinada profundidad o con una protección solar exterior el balance sale a favor. La conversación deja de ser «me gusta mucho» contra «eso da calor».
Lo mismo con el aislamiento. Siempre hay un punto a partir del cual añadir centímetros deja de compensar. En zona E1, como Burgos o Ávila, ese punto está más lejos que en Madrid. El cálculo lo dice; la intuición, no.
Cuándo hay que hacerlo
Antes de cerrar el proyecto de ejecución, y desde luego antes de pedir presupuestos de obra. Un presupuesto hecho sobre un proyecto sin calcular es un presupuesto sobre algo que va a cambiar.
Si ya tienes un anteproyecto o un proyecto hecho por tu arquitecto, se puede calcular igualmente y ver qué ajustes hacen falta. Suelen ser menos de los que la gente teme, sobre todo si el proyecto ya estaba bien orientado.
Nosotros hacemos el estudio antes de dar un precio cerrado, porque es la única forma de que ese precio signifique algo. Cuéntanos en qué punto estás.


